martes, 23 de diciembre de 2025

Cosecha del 2025

 Cosecha del 2025

El viernes 19 de diciembre cerramos un capítulo muy especial en la historia del IES Bergidum Flavium. A lo largo de este 2025, seis compañeros han tenido la fortuna de comenzar una nueva etapa en su vida: la jubilación. Con la celebración del último acto de esta “cosecha” de 2025, queremos recordar y agradecer profundamente la huella imborrable que cada uno de ellos deja en nuestro centro.

Gracias por cada clase preparada para un fin, por cada explicación repetida con paciencia, por vuestra paciencia infinita, por cada vez que adaptasteis una actividad para que nadie quedara atrás.

Cada curso, cada grupo y cada alumno ha recibido de vosotros algo único: vuestro tiempo, escucha y confianza. Gracias por creer siempre en el potencial de cada estudiante y por mantener viva la ilusión por enseñar, incluso en los días más difíciles.

También, se os recordará en los pasillos, en las guardias, en las salas de reuniones, en esos cafés rápidos o patios compartidos. Gracias por compartir vuestra experiencia con generosidad y por estar siempre dispuestos a escuchar, ayudar y tender la mano cuando se necesitó.

Gracias por habernos enseñado que ser docente es mucho más que transmitir conocimientos; es acompañar, inspirar a los demás.

Gracias por haber contribuido a que el Bergidum Flavium sea no solo un centro educativo, sino un lugar donde no solo se enseña y se aprende, sino donde se convive, se comparte y se construye día a día, vosotros ya sois parte de una verdadera comunidad que os recordará siempre como parte esencial de su historia.

Los que hoy se van son insustituibles, porque nadie puede ocupar el lugar exacto que dejan en la memoria del centro ni en el corazón de quienes han trabajado a vuestro lado. Quienes se incorporan traerán nuevas formas de trabajar, nuevas miradas y nuevas propuestas “competenciales”, pero el espíritu que habéis transmitido seguirá vivo en cada aula y en cada proyecto que pongamos en marcha.

Nos corresponde a quienes permanecemos seguir vuestro ejemplo, cuidar lo que habéis construido y hacerlo crecer, honrando así vuestra dedicación, vuestra coherencia y vuestra entrega a lo largo de todos estos años.

Donde os lleve vuestro tiempo infinito, muchas gracias.

Fdo: Manuel Angel García Hernández.

 

 


Uno de estos últimos de Filipinas fue Emilio de la Calzada, os comparto unas palabras de los miembros de su equipo directivo:

Este viernes 19 de diciembre hemos celebrado la jubilación de nuestro compañero y amigo Emilio. Ha sido un día de abrazos, de compañerismo, de palabras de agradecimiento, de risas y de lágrimas, de muchas lágrimas contenidas. Una mezcla de sentimientos que cada uno de los allí presentes expresamos de diferentes formas. Pero a todos nos unía un único y mismo fin: desearte todo lo mejor en esta nueva etapa de tu vida, transmitirte todo nuestro cariño, nuestro reconocimiento y agradecerte todo tu esfuerzo, trabajo y dedicación a lo largo de todos estos años. ¡Te lo mereces!

Juntos hemos compartido buenos y malos momentos, risas, preocupaciones, celebraciones…

En nuestro recuerdo permanecerá el personaje de Emilia que con tanta gracia representaste en uno de los últimos cortos de final de curso.

Siempre nos acompañarán tu humor, tus bromas y tus expresiones tan características.

Te mereces todo nuestro reconocimiento.

Como profesor, por haber conseguido transmitir con tanta pasión a tus alumnos todos tus conocimientos; como compañero, por estar siempre dispuesto a ayudar y colaborar; como director, ¡qué decir!, ¡el mejor! Te honra tu trabajo, tu esfuerzo, tu sacrificio, tu dedicación, una dedicación que no siempre era recompensada.

Solo tengo palabras de agradecimiento. He aprendido mucho de ti y si algo guardo en mi memoria son tus consejos del trabajo bien hecho.

Has dejado el listón muy alto. Solo espero no defraudarte y continuar tus pasos para que tu esfuerzo no haya sido en balde.

Como amigo, gracias por estar ahí cuando la vida te pone a prueba. Gracias por ese abrazo sincero y esas palabras de ánimo.

Este viernes no ha significado un adiós, sino un hasta pronto.

Esta será siempre tu segunda casa.

Gracias, gracias y mil veces gracias a ti, compañero y amigo.

Yolanda Paz.

 

¡GRACIAS, EMILIO!

De mi boca solo pueden salir palabras de agradecimiento, pues he tenido la gran suerte en la vida de conocerte y de compartir tan buenos momentos en lo profesional y en lo personal.

Gracias por tu cercanía, por tu generosidad, por tu escucha y por tu humanidad; por saber crear un clima de confianza y respeto que no siempre es fácil de encontrar.

Gracias por tu forma de entender la educación, por tu compromiso, por esa serenidad ante las crisis, por saber escuchar cuando el pasillo ardía y por enseñarnos que dirigir no es mandar, sino acompañar y apoyar, y que gestionar un centro no es solo rellenar papeles, sino cuidar de las personas.

He aprendido mucho observándote, trabajando a tu lado y sabiendo que siempre estabas ahí cuando hacía falta. Has sido el capitán que todos necesitábamos. Tu integridad y tu ética de trabajo son el mejor legado que nos dejas.

Sin lugar a duda, gracias a ti he recibido el mejor curso de formación. Me siento muy afortunada por tenerte como amigo. Me llevo grabadas en la memoria las innumerables risas, esas bromas que nos salvaban en los días más grises y los momentos y vivencias compartidos también fuera de estas paredes.

Te deseo lo mejor y, de nuevo, ¡gracias por todo y gracias por tanto!

Marta Panadero.

 

Y, antes de terminar, queremos compartir la Carta de Honra e Gozo que hemos dedicado al profesor, “jefe” y, sobre todo, compañero. Un pequeño homenaje a una gran trayectoria, a una persona cuya entrega, profesionalidad y calidad humana permanecerán siempre con nosotros, iluminando el camino de quienes seguimos.



 

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