El Departamento de Educación Física del IES de Cacabelos ha tenido el placer de contar con la visita de Miguel la semana pasada, un profesor especializado en judo del gimnasio Blume de Ponferrada, que ha compartido su experiencia y conocimientos con nuestro alumnado.
Este lunes, los estudiantes de 2º de ESO han podido
iniciarse en este deporte de lucha de origen japonés, creado en 1882 por Jigoro
Kano. Además de conocer sus fundamentos, el alumnado ha descubierto algunas
curiosidades sobre sus orígenes, como que en sus inicios la práctica se
realizaba sobre tatamis elaborados con arroz prensado, muy diferentes a los
actuales. A lo largo de las clases, los estudiantes han trabajado aspectos como
el equilibrio, la coordinación, el respeto al adversario y el autocontrol, valores
esenciales dentro del judo y del deporte en general.
El maestro, también compartió reflexiones que llamaron
especialmente la atención del alumnado, como cuando explicó que “el judo es
un deporte para vagos, vagos listos. Aprovechas el movimiento y la fuerza del
contrario”, ayudándoles a comprender uno de los principios básicos de esta
disciplina. Otra de las ideas que transmitió y que generó una interesante
reflexión fue que “se aprende de todo el mundo, hasta de un cinturón
amarillo”, destacando la importancia del respeto, la humildad y el
aprendizaje continuo.
Además, impartió una sesión de defensa personal, en la que el
alumnado pudo aprender estrategias sencillas y eficaces para actuar ante
posibles situaciones de riesgo, siempre desde un enfoque preventivo,
responsable y adaptado a su edad.
Miguel no estuvo solo, ya que contó con la colaboración de
varios de sus alumnos, que casualmente también estudian en nuestro centro en 3º
y 4º de ESO. Su participación fue fundamental para demostrar técnicas, resolver
dudas y, sobre todo, para que el alumnado viera que con constancia y esfuerzo
se puede llegar muy lejos… aunque primero haya que aprender a caer sin hacerse
daño.
No queremos terminar sin agradecer, desde el Departamento de Educación Física, la ayuda totalmente desinteresada de Miguel, profesor de judo en el gimnasio Blume, toda una institución en Ponferrada después de nada menos que 60 años dedicados a este deporte. Su cercanía, paciencia y forma de transmitir han hecho que el alumnado conozca más esta disciplina olímpica.











